Vivir en "trasteros" y "cápsulas": la cara más extrema de la crisis del alquiler.
La crisis del acceso a la vivienda en España ha cruzado una nueva frontera. El encarecimiento constante del alquiler no solo afecta a quienes buscan comprar o alquilar un piso, sino que está empujando a trabajadores con ingresos estables e inquilinos vulnerables a soluciones habitacionales extremas: viviendas infraestructurales como "trasteros", "coches" u "hoteles cápsula". Así lo advierte Javier Gil, investigador del CSIC y experto en mercado inmobiliario. La imposibilidad de asumir los precios actuales —incluso el de una simple habitación compartida— ha llevado a la proliferación de alternativas que carecen de cédula de habitabilidad y controles de seguridad básicos. Fenómenos que antes eran testimoniales hoy son una realidad recurrente en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Desde la perspectiva del sector inmobiliario profesional, la falta de seguridad jurídica y la escasa oferta de alquiler asequible tensionan el mercado. La solución pasa po...